Cómo funciona
Una red de tubería de polietileno reticulado (PEX) recorre el suelo de cada estancia. Por dentro circula agua a baja temperatura (35-40 °C). Esa losa se convierte en un radiador gigante que cede calor de forma uniforme y silenciosa. Sin manchas frías, sin corrientes, sin radiadores tomando pared.
5-7 cm
Espesor de mortero autonivelante
35-40 °C
Temperatura de impulsión
15-20 cm
Separación entre tubos
+25 %
Ahorro frente a radiadores
Acabados de suelo compatibles
El suelo radiante funciona con casi cualquier acabado, siempre que la transmisión térmica sea adecuada. Los más habituales:
- Gres porcelánico: el mejor conductor, mínima inercia, recomendado.
- Vinílico SPC: excelente comportamiento, instalación rápida.
- Parquet de madera: compatible si está homologado para suelo radiante.
- Cerámica y piedra natural: óptimos pero exigen junta dilatación.
Inercia térmica y control por estancias
El suelo radiante tarda más en arrancar (2-3 horas) pero también enfría despacio. Por eso funciona mejor con programación inteligente: termostato por zona, modo confort, modo eco y curva climática que adapta la temperatura del agua a la del exterior. Una vez calibrado, la inversión se nota cada mes en la factura.