Endodoncia convencional
Tratamiento de conductos en piezas anteriores, premolares y molares con instrumentación rotatoria, aislamiento absoluto y obturación termoplástica.
Endodoncista y fundador de Sonrisanas en 2019. Tras doce años de práctica clínica concentrada en tratamientos de conductos con microscopio operatorio, decidió crear una clínica donde el cuidado dental se diseñara desde la perspectiva del paciente: sin miedo, sin sorpresas y con seguimiento real.
Hoy lidera la sede de Pueblo Libre, supervisa la filosofía clínica del equipo y mantiene una consulta activa en endodoncia compleja, re-tratamientos y microcirugía apical. Su criterio define el estándar con el que trabajan las cinco especialidades de la casa.
Cree que la endodoncia bien hecha empieza por explicar lo que pasa dentro del diente. Por eso cada conducto se enseña en la pantalla del microscopio, cada radiografía se comenta, y ningún paciente se va de la consulta sin saber exactamente qué se hizo y por qué.
El trabajo del Dr. Ronald se concentra en el interior del diente: limpiar, sellar y conservar lo que se puede salvar.
Tratamiento de conductos en piezas anteriores, premolares y molares con instrumentación rotatoria, aislamiento absoluto y obturación termoplástica.
Recuperación de endodoncias previas que han recidivado o quedado mal selladas. Retirada de conos, desobturación y nuevo tratamiento al microscopio.
Apicectomía con instrumentos ultrasónicos cuando el tratamiento ortógrado no resuelve. Procedimiento de precisión con magnificación 24×.
Colocación de postes de fibra y reconstrucción del diente tratado para devolverle resistencia antes de la corona definitiva.
Atención prioritaria de pulpitis aguda, abscesos y dolor intenso. Diagnóstico el mismo día, alivio inmediato y plan de tratamiento posterior.
Si te han indicado extraer una pieza endodonciada, conviene una segunda valoración. Muchas veces el diente todavía se puede salvar.
Solicitar segunda opiniónTras doce años de práctica clínica en endodoncia, el Dr. Ronald Robles funda Sonrisanas en Pueblo Libre con una idea simple, casi obvia, pero rara de encontrar en el mercado dental peruano: una clínica diseñada desde la perspectiva del paciente, sin miedo ni sorpresas. Sin presupuestos hinchados, sin tratamientos que aparecen a mitad de camino, sin lenguaje técnico que solo sirve para confundir. Solo medicina dental hecha con criterio y explicada con claridad.
Entre 2021 y 2024 se incorporan al equipo la Dra. Yinelzie en implantología, la Dra. Tania en estética, la Dra. Nancy en prótesis y el Dr. Anthony en ortodoncia. En 2024 abre la segunda sede en San Martín de Porres. Los valores fundacionales — Respeto, Vocación, Excelencia, Integridad — quedan escritos en el manual interno y, lo que es más raro, se cumplen. La filosofía clínica deja de ser un texto en la web para convertirse en cómo trabaja realmente el equipo.
Siete años después de aquella primera consulta, Sonrisanas atiende a más de mil pacientes anuales entre las dos sedes, con tecnología que incluye CBCT 3D, microscopio operatorio Zeiss y escáner intraoral. La estructura es más grande, los procesos están consolidados y el equipo creció. Pero la promesa fundacional es exactamente la misma del 2019: explicar antes de tratar, tratar bien y acompañar después. El Dr. Ronald sigue pasando consulta los mismos días, en la misma sede, mirando por el mismo microscopio.
La endodoncia es la rama de la odontología que peor reputación arrastra, y casi nunca por motivos justos. Cuando se hace bien — con aislamiento, con magnificación, con tiempo suficiente — un tratamiento de conductos no debería doler más que un empaste, y la pieza tratada puede acompañar al paciente otros treinta o cuarenta años. La diferencia entre el endodonciado de mala fama y el endodonciado moderno está, sobre todo, en si el endodoncista vio lo que estaba haciendo.
El Dr. Ronald trabaja con un principio que repite a sus pacientes desde la primera consulta: conservar siempre que se pueda, extraer solo cuando no quede alternativa. Una pieza propia, aunque haya pasado por endodoncia, sigue siendo mejor que un implante. Por eso muchos casos que llegan derivados como "no salvables" terminan siendo re-tratados con éxito en consulta. Si el conducto se puede limpiar, sellar y restaurar, el diente se queda.
El otro principio, igual de importante, es no apurar lo que no se puede apurar. Una endodoncia de molar bien hecha puede llevar dos sesiones de 90 minutos. Acortar tiempos para encajar más pacientes en la agenda es el origen de la mayoría de los fracasos endodónticos. En Sonrisanas las citas de endodoncia se reservan con el tiempo que el diente necesita, no con el tiempo que conviene a la clínica.
La endodoncia bien hecha depende, antes que del talento, del equipamiento que permite verla. Estas son las herramientas con las que trabaja el Dr. Ronald cada día en la sede de Pueblo Libre.
No, no debería. La endodoncia moderna se hace con anestesia local efectiva y, una vez retirada la pulpa inflamada, el diente deja de sentir lo que provocaba el dolor original. La gran mayoría de pacientes describen el procedimiento como similar a un empaste largo. Lo que sí puede haber es molestia los primeros dos o tres días después, controlable con analgésicos comunes.
Depende del diente. Una pieza anterior con un solo conducto puede resolverse en una sesión de 60 minutos. Un molar con tres o cuatro conductos suele requerir dos sesiones de 90 minutos cada una. Si hay infección activa o la anatomía es atípica, puede necesitarse una tercera visita. El Dr. Ronald te explica el número estimado en la primera valoración.
Casi siempre. Buena parte de las piezas que se indican para extracción por "endodoncia fallida" pueden recuperarse con un re-tratamiento al microscopio. La extracción y el implante deberían ser la última opción, no la primera. Si te ha pasado, agenda una segunda valoración con el Dr. Ronald antes de tomar la decisión.
La literatura sitúa la supervivencia de una endodoncia bien hecha y correctamente restaurada en torno al 90% a diez años. En la práctica, eso significa que una pieza endodonciada puede acompañar al paciente toda la vida si se restaura con corona a tiempo y se mantiene una higiene razonable. El punto crítico es la restauración posterior: el conducto sellado no sirve de nada si la corona del diente se fractura por no haberlo protegido.
Las primeras 24 horas conviene evitar masticar del lado tratado y, si es posible, mantener una dieta blanda. Pasado ese plazo se puede comer con normalidad, pero la pieza endodonciada debe restaurarse con poste y corona en las semanas siguientes; hasta entonces conviene no morder alimentos muy duros sobre ella. El Dr. Ronald entrega indicaciones escritas al final de cada sesión.
Su consulta habitual está en la sede de Pueblo Libre, donde se encuentra el microscopio operatorio principal. Para casos puntuales o pacientes que solo pueden desplazarse a SMP, se coordina la atención mediante derivación interna o cita específica en la sede secundaria. Lo más práctico es escribir por WhatsApp y se busca la mejor opción de horario y sede.
Cuéntanos qué necesitas. Te respondemos en menos de 24 horas con una propuesta de horario en la sede de Pueblo Libre.