Diseño web para tatuadores en Barcelona que llena la agenda, no solo el feed
Instagram te da alcance, pero no te encuentra quien busca tu estilo en Google ni te ahorra un no-show. Diseñamos la web de tu estudio con portfolio por técnicas, reserva con depósito online y SEO local que trae clientes directos. Pago único.
Qué es (y qué necesita) una web para tatuadores en Barcelona
Una web para tatuadores en Barcelona es el sitio propio de un artista o estudio, construido con un portfolio organizado por estilos (realismo, blackwork, japonés, fine line), una página por técnica para posicionar en Google, un sistema de reserva de cita con depósito online que evita los no-shows y el consentimiento de imagen conforme al RGPD para publicar los tatuajes. Sirve a tatuadores que quieren captar clientes directos sin depender solo de Instagram y llenar la agenda con encargos de su estilo.
Guía actualizada en julio de 2026 · WebsBarcelona, diseño web a medida en Barcelona
Por qué un estudio de tatuajes en Barcelona necesita una web propia
El cliente que quiere tatuarse investiga antes de escribir. Compara estilos, mira portfolios, lee reseñas y decide en quién confía la piel mucho antes de mandar un DM.
Te encuentran por tu estilo
Quien busca "tatuaje blackwork Barcelona" no llega a tu Instagram: llega a quien tiene una página pensada para esa búsqueda. Una web por técnicas te pone delante en el momento exacto en que alguien quiere justo lo que tú haces.
Reservas con depósito, cero no-shows
El cliente elige hueco y paga el depósito desde la web antes de la sesión. Un no-show en tres horas de agenda es tiempo y dinero perdidos; con el depósito cobrado por adelantado, esa fuga se cierra.
Un escaparate que controlas tú
Nada de que el algoritmo decida qué ven de tu trabajo. En la web tus mejores piezas están ordenadas por estilo, siempre visibles, sin quedar enterradas bajo el contenido de otro.
Dejas de depender del feed
Las recomendaciones acaban en Google y las búsquedas de estilo también. Con web propia y ficha de Google Maps optimizada, captas clientes directos en lugar de esperar a que una red social te muestre.
Web genérica vs web diseñada para un estudio de tatuajes
No es lo mismo una plantilla con cuatro fotos que un sitio pensado para captar clientes de un estilo concreto y llenar la agenda sin fricción. La diferencia está en la arquitectura SEO por técnica, en el portfolio ordenado, en la reserva con depósito y en el consentimiento de imagen, más que en lo bonito que se vea. Un buen diseñador web para tatuadores parte de cómo busca quien quiere tatuarse, no de un catálogo de secciones que valdría igual para cualquier diseño web para empresas.
Fila a fila, esto es lo que separa una web de plantilla de una web construida para un estudio de tatuajes.
| Web genérica | Web especializada para tatuadores | |
|---|---|---|
| Portfolio y organización del trabajo | Una galería revuelta que lo mezcla todo | Colecciones separadas por estilo: realismo, blackwork, japonés, fine line |
| SEO por estilo de tatuaje | Una sola página que compite por "tatuador" a secas | Una URL propia por técnica, con su intención de búsqueda |
| Reserva de cita | Un DM o un email de contacto y a esperar | Agenda integrada con depósito online que evita los no-shows |
| Cesión de imagen y RGPD | Sin contemplar: publicas fotos sin consentimiento escrito | Formulario de cesión de imagen y textos legales a medida |
| SEO local (Google Business Profile, Maps) | Ficha sin optimizar o inexistente | Ficha optimizada para "estudio de tatuajes cerca de mí" en Barcelona |
| Calidad visual de las piezas | Fotos comprimidas que matan el detalle | Imágenes a alta resolución que hacen justicia a la línea y al sombreado |
| Prueba social | Sin reseñas visibles ni referencias | Valoraciones de Google integradas para el cliente que no te conoce |
| Relación con Instagram | La web es una copia peor del perfil | El feed se integra y la web capta lo que la red no: búsqueda en Google |
| Propiedad del canal | Dependes del alcance que te dé una plataforma | Dominio, fotos y clientes son tuyos, no de un tercero |
| Escalabilidad del sitio | Difícil de ampliar sin rehacerlo | Preparada en WordPress para sumar estilos, artistas o una tienda de flash |
Una página (y una estrategia SEO) por cada estilo que dominas
Quien busca un realismo no escribe lo mismo que quien quiere un fine line o va a taparse un tatuaje viejo. Cada estilo tiene su propia búsqueda, su referencia visual y su tipo de cliente. Meterlo todo en una única galería obliga a competir con un texto genérico contra estudios que sí trabajan cada técnica a fondo. La estructura que funciona en Barcelona es distinta: una URL por estilo, cada una con las mejores piezas de esa técnica y el vocabulario que esa persona teclea. Así Google entiende en qué eres bueno y puede posicionarte estilo por estilo.
Realismo y microrealismo
El cliente de realismo busca detalle y quiere ver piel curada, no solo el día del tatuaje. Una página propia con retratos, texturas y trabajos a gran escala, con fotos que respeten el sombreado, posiciona mucho mejor que una foto suelta en una galería revuelta.
tatuaje realismo BarcelonaBlackwork y dotwork
El blackwork tiene un público muy concreto que busca contraste, geometría y manchas sólidas. Una sección dedicada, con ornamental, líneas gruesas y puntillismo bien fotografiado, capta a quien ya sabe que quiere negro y busca a alguien que lo domine.
tatuaje blackwork BarcelonaFine line y minimalista
El fine line es de las búsquedas que más han crecido: líneas finas, micro-lettering, tatuajes pequeños y delicados. Es un estilo que un cliente primerizo busca con dudas, así que una página que explique cuidados y muestre trabajos curados convierte esa duda en una reserva.
tatuaje fine line BarcelonaJaponés tradicional (Irezumi)
El japonés es un mundo con su propia iconografía —dragones, koi, hannya— y su cliente valora al artista que conoce las reglas del estilo. Una página que muestre mangas, brazos completos y composición tradicional atrae encargos grandes, de sesiones largas y mayor valor.
tatuaje japonés BarcelonaOld school y neotradicional
Líneas gruesas, colores sólidos y motivos clásicos: el old school tiene un público fiel que busca precisamente esa estética. Separarlo en su propia colección deja claro que es tu terreno y no un añadido dentro de un porfolio genérico.
tatuaje old school BarcelonaLettering y caligrafía
Frases, nombres, fechas y caligrafía fina son de los encargos más frecuentes y de los que más se buscan por Google. Una página de lettering con distintos tipos de letra y ejemplos reales capta a quien tiene clara la idea y solo busca la mano que la ejecute bien.
tatuaje lettering BarcelonaCover-up y rework
Tapar o rehacer un tatuaje es una búsqueda de intención altísima: quien la hace tiene un problema concreto y quiere resolverlo ya. Una página específica de cover-up, con fotos de antes y después, transmite que sabes de un trabajo técnico que no todos hacen y capta a un cliente muy decidido.
cover up tatuaje BarcelonaFineline floral y botánico
Flores, ramas y motivos botánicos en línea fina son un nicho enorme y muy visual. Una colección dedicada, bien fotografiada y con su propia URL, capta un tráfico constante de un público que sabe exactamente el tipo de pieza que quiere llevar.
tatuaje floral fine line BarcelonaCómo tu web capta clientes en Google (SEO local para tu estudio)
Cuando alguien escribe "estudio de tatuajes Barcelona" o "tatuador realismo cerca de mí", Google decide en décimas de segundo a quién muestra. Aparecer ahí depende de dos capas que trabajan juntas: el SEO local de tu ficha y el posicionamiento orgánico de tu web.
El cliente busca un estilo, no un nombre
No teclea "tatuador" a secas: escribe "tatuaje realismo Barcelona", "estudio blackwork Gràcia" o "cover up cerca de mí". Cada búsqueda revela un estilo y una intención. La web tiene que hablar ese idioma exacto, no un genérico "servicios de tatuaje".
Google Maps hace la primera criba
Para búsquedas locales manda el mapa. Una ficha de Google Business Profile bien montada —categoría "Estudio de tatuajes", horario real, fotos del espacio y de trabajos, reseñas gestionadas— decide si sales en el pack local o quedas invisible por debajo del pliegue.
El resultado lleva a tu web, no a la de otro
Desde la ficha y desde los orgánicos, el usuario compara de un vistazo. Ahí ganan la calidad de las fotos, las reseñas visibles y un portfolio ordenado por estilo. Si tu web transmite oficio, el clic es tuyo; si parece una plantilla más, se va al siguiente estudio.
La página de estilo convierte la visita en interés
Quien busca un japonés no debería aterrizar en una home genérica, sino en la colección de japonés, con tus mejores piezas de esa técnica. Una estructura por estilo posiciona mejor y hace sentir al cliente que ha llegado al artista adecuado para lo que quiere.
La reserva con depósito cierra el recorrido
La visita solo importa si acaba en cita. Un botón de reserva claro, con el depósito cobrado por adelantado y un formulario que recoge la idea del tatuaje, convierte el interés en un encargo real y filtra a quien no va en serio.
El blog y la ficha del artista: lo que construye autoridad y trae tráfico
Casi ningún estudio lo aprovecha, y ahí está la oportunidad. Un blog bien planteado responde a lo que la gente busca antes de decidirse a tatuarse, y de paso le demuestra a Google que detrás de la web hay un artista que sabe de lo que habla. No hace falta escribir mucho: hace falta escribir lo que tu cliente pregunta de verdad.
Google, para decidir a quién posiciona, mira lo que en el oficio llamamos E-E-A-T: experiencia, pericia, autoridad y fiabilidad. En cristiano, quiere saber si quien está detrás de la web tatúa de verdad, cuántos años lleva, qué formación tiene y si otros lo tratan como una referencia. Una web anónima, sin cara ni nombre, con fotos que podrían ser de cualquiera, transmite poco de eso. Una ficha de artista con su trayectoria, sus estilos, sus premios o convenciones si los hay, y su trabajo bien documentado, transmite justo lo que un cliente comprueba antes de dejarse marcar la piel. Por eso el contenido y la web en WordPress tienen que empujar en la misma dirección: la estructura y los textos, juntos.
El error habitual es abrir un blog, publicar dos entradas el primer mes y abandonarlo. Un blog que funciona parte de las preguntas reales que ya te llegan por DM: cómo cuidar un tatuaje recién hecho, cuánto duele según la zona, qué diferencia hay entre fine line y micro, cómo se plantea un cover-up de un trabajo grande. Cada una de esas dudas es una búsqueda en Google, y cada respuesta honesta es una puerta de entrada a tu estudio. No hace falta un volumen enorme: mejor un artículo sólido al mes, con tu criterio y tus fotos, que veinte textos reciclados sin autor.
Ese contenido no vive solo: se apoya en un trabajo de SEO que investiga qué busca la gente, enlaza los artículos con las páginas de estilo y mide qué entradas traen reservas de verdad. La web es el terreno; el blog y las fichas de artista son lo que hace que la gente llegue a él y confíe antes de escribir.
Ficha de artista: sin cara y sin nombre, no hay confianza
Un portfolio sin autor es un portfolio sin respaldo. Cada estudio debería tener una ficha por artista con su nombre, sus años tatuando, los estilos en los que se mueve, su formación o aprendizaje y una foto suya trabajando. Esa información es exactamente la que Google usa para valorar la fiabilidad de la web, y la que un cliente mira antes de reservar con alguien que va a dejarle una marca para siempre. En un estudio con varios tatuadores, separar el trabajo por artista además evita el problema clásico del perfil de Instagram compartido: nadie sabe quién hace qué, y el cliente que quería un estilo concreto se va confundido.
Qué contenido capta clientes: dudas reales, no relleno
No todo el contenido vale igual. Hay artículos que solo entretienen y otros que atraen a alguien a punto de reservar. "Cuánto cuesta cubrir un tatuaje antiguo", "cómo cuidar un tatuaje los primeros días", "cuánto dura una sesión de un japonés a color": quien busca esto no está curioseando, está decidiendo. Ese es el contenido que hay que priorizar, y cada artículo debe cerrar con una salida clara hacia la reserva —el mismo estudio que responde la duda es quien puede hacer el trabajo—. Los temas más generales sirven para construir autoridad, pero el músculo comercial está en responder a quien ya tiene la idea y busca la mano adecuada.
Funcionalidades que convierten una visita en una reserva
Una web de estudio de tatuajes no se juzga por lo llamativa que es, sino por si en diez segundos transmite oficio y quita fricción para reservar. Cada funcionalidad responde a una pregunta silenciosa del visitante: ¿este artista hace mi estilo?, ¿puedo fiarme?, ¿cómo reservo sin tener que esperar un DM tres días? Montamos estas piezas sobre webs en WordPress, un estándar que el estudio puede mantener sin depender de nadie y que crece sin rehacerse.
Portfolio por estilos en alta resolución
Galerías separadas por técnica, con fotos que respetan el detalle de la línea y el sombreado. El cliente ve en diez segundos si eres el artista que busca, sin bucear en un feed revuelto. Es lo primero que evalúa y lo que más pesa en la decisión de reservar.
Reserva de cita con depósito online
El cliente elige hueco, describe la idea del tatuaje y paga el depósito por tarjeta, Bizum o transferencia antes de la sesión. Tú fijas el importe mínimo. Es la diferencia entre una agenda expuesta a los no-shows y una agenda con el compromiso ya cobrado.
Feed de Instagram integrado
Tu Instagram aparece en la web y se actualiza solo, así el trabajo más reciente siempre está visible sin subirlo dos veces. La red y la web se complementan: una da alcance, la otra capta la búsqueda de Google que el feed nunca verá.
Reseñas de Google a la vista
Las valoraciones reales de tus clientes, integradas en la web. Quien no te conoce lee reseñas antes de reservar en un estudio desconocido, y verlas al lado del portfolio elimina buena parte de la duda que frena la primera cita.
WhatsApp directo para consultas de diseño
Un botón de WhatsApp siempre visible para dudas rápidas de presupuesto, disponibilidad o un diseño personalizado. Buena parte del público busca desde el móvil y quiere resolver ya; acortar ese camino evita perder la consulta por el camino.
Lista de espera cuando la agenda está llena
Si tienes la agenda cerrada, un formulario de lista de espera recoge al cliente interesado en lugar de perderlo. Cuando se abre un hueco, tienes su contacto directo sin depender de rebuscar entre DMs antiguos de Instagram.
RGPD, cesión de imagen y seguridad: lo que una web de tatuajes no puede saltarse
La web de un estudio no solo enseña trabajos: recoge datos de personas y publica imágenes de la piel de tus clientes. Eso la coloca bajo dos marcos que la mayoría de webs de tatuaje ignora: la normativa de protección de datos y el derecho a la propia imagen. Cumplirlos no es un trámite defensivo; es lo que evita un problema serio el día que un cliente no quiere que su tatuaje esté publicado.
El primer frente es la cesión de imagen. La foto de un tatuaje es la piel de una persona identificable, y publicarla sin permiso escrito puede acabar en una reclamación por vulnerar su derecho a la propia imagen. Lo correcto es un formulario de cesión que el cliente firma —en papel o digital— autorizando expresamente que fotografíes el resultado y lo publiques en la web y en redes, con la posibilidad de retirar ese consentimiento más adelante. Te lo preparamos con el texto legal correcto para que puedas mostrar tu trabajo sin exponerte. Es un detalle que casi nadie cuida y que marca la diferencia entre un portfolio tranquilo y uno construido sobre fotos que no deberías tener publicadas.
El segundo frente es el RGPD y la LOPDGDD. Cuando alguien reserva o rellena el formulario de contacto, deja su nombre, su teléfono y a veces la idea del tatuaje o una foto de la zona. Son datos personales, y la web necesita una base jurídica clara para tratarlos, informar de para qué se usan y no pedir más de lo necesario. La casilla de "acepto la política de privacidad" debe ser real: sin premarcar, con enlace visible al texto, y ese texto redactado para tu estudio, no copiado de otra web. Si además cobras el depósito online, la pasarela de pago tiene que ser segura y conforme. Dejamos esta capa integrada desde el arranque del proyecto, no parcheada al final.
El tercer frente es la seguridad técnica. El mínimo no negociable es HTTPS con certificado válido cifrando cada formulario y cada pago, y hosting en la Unión Europea para que los datos de tus clientes no acaben por defecto en servidores sujetos a otras jurisdicciones. A ello se suma una política de cookies coherente con lo que la web instala —analítica, feed de Instagram, mapa, pasarela— y un banner que permita rechazar tan fácil como aceptar. Son decisiones de arquitectura, no extras: por eso las resolvemos de serie.
- Formulario de cesión de derechos de imagen que el cliente firma para fotografiar y publicar su tatuaje, con opción de retirar el consentimiento.
- Formulario de reserva y contacto conforme al RGPD y la LOPDGDD: base jurídica clara, datos mínimos y casilla de consentimiento sin premarcar.
- Política de privacidad y textos de tratamiento redactados a medida del estudio, nunca copiados de otra web.
- Aviso legal completo conforme a la LSSI-CE: titular, NIF y domicilio del estudio.
- Política de cookies coherente con lo que la web instala (analítica, feed de Instagram, mapa) y banner que permita rechazar tan fácil como aceptar.
- Pasarela de pago segura y conforme para el cobro del depósito online.
- HTTPS con certificado válido cifrando todos los formularios y pagos, y hosting alojado en la Unión Europea.
- Trato correcto de datos sensibles cuando el cliente comparte fotos de la zona a tatuar o describe su idea en el formulario.
Errores frecuentes en webs de tatuadores (y qué gana un estudio al corregirlos)
Tras revisar webs de estudios, los fallos se repiten. El origen casi siempre es estratégico más que estético: una web que no capta rara vez es fea; suele estar pensada para lucir cuatro fotos en vez de responder a lo que busca quien quiere tatuarse. Aquí están los tropiezos que más frenan la captación y lo que cambia cuando se resuelven.
Errores que frenan tu agenda
- Depender solo de Instagram. El feed te da alcance pero no te posiciona en Google, y su algoritmo decide quién ve tu trabajo. Quien busca "tatuador realismo Barcelona" no llega a tu perfil si no tienes web con esas palabras.
- Una galería revuelta sin estilos. Mezclar realismo, blackwork y lettering en una única galería hace que el cliente que busca justo tu estilo no lo identifique rápido y se vaya a otro estudio que lo tiene ordenado.
- Sin reserva ni depósito online. Reservar por DM sin cobrar depósito deja la agenda expuesta: un no-show en una sesión de tres horas es tiempo y dinero perdidos que no recuperas.
- Fotos comprimidas que matan el trabajo. Imágenes de baja calidad arruinan una línea o un sombreado impecables. En un oficio que entra por los ojos, una foto pobre cuenta una historia peor que la del tatuaje real.
- Publicar fotos sin cesión de imagen. Colgar el tatuaje de un cliente sin su consentimiento escrito es una exposición legal, no un detalle menor, y puede acabar en una reclamación por su derecho a la propia imagen.
- Web lenta y mal adaptada al móvil. Casi todo el público busca desde el teléfono. Si la galería tarda en cargar o el botón de reservar no se ve, el cliente pasa al estudio de al lado.
- Alquilar visibilidad en directorios de pago. Es un gasto recurrente sin activo propio: el día que dejas de pagar, desapareces, y la reputación se la queda el directorio, no tú.
Lo que ganas al hacerlo bien
- Una página por estilo. Cada técnica tiene su contenido, de modo que posicionas por realismo, por blackwork o por cover-up sin que unas búsquedas pisen a las otras.
- Tráfico cualificado por técnica. Al trabajar el SEO de cada estilo captas a quien ya busca justo lo que haces, un cliente mucho más cerca de reservar que quien teclea un término genérico.
- Cero no-shows con depósito online. La cita entra con el compromiso ya cobrado, así que las horas de agenda que reservas se traducen en trabajo real, no en huecos que alguien deja plantados.
- Un portfolio que hace justicia a tu mano. Fotos a alta resolución que muestran el detalle real de la línea y el color, para que el cliente vea la calidad antes de escribir.
- Tranquilidad legal. Cesión de imagen firmada, formularios conformes al RGPD y hosting en la UE: publicas tu trabajo y cobras el depósito sin exponerte a un problema.
- Un canal que es tuyo. En vez de alquilar alcance a una plataforma, construyes un dominio, un portfolio y una reputación que se revalorizan y no dependen de ningún algoritmo.
- Independencia del feed. Captas clientes directos de Google en lugar de rezar para que Instagram muestre tus mejores piezas esta semana.
Estudios que han mejorado su captación online
Estos tres perfiles son arquetipos anónimos, no clientes concretos: sirven para mostrar el tipo de resultado que suele producir un trabajo serio cuando se combina una web por estilos, SEO local y reserva con depósito. Los rangos son honestos y orientativos —cada estudio parte de una situación distinta—, nunca cifras cerradas presentadas como una auditoría. El objetivo es que te reconozcas en alguno. Si es tu caso, puedes ver más ejemplos en nuestro portfolio.
Estudio de tatuajes en Gràcia
Un artista con años de oficio que trabajaba casi solo por recomendación e Instagram, con una agenda castigada por los no-shows en sesiones largas. Reordenamos su trabajo en colecciones por estilo, montamos una página de blackwork y otra de fine line pensadas para búsquedas reales, y añadimos reserva con depósito online. Empezó a recibir clientes directos de Google y las citas dejaron de caerse.
Estudio con dos artistas en el Eixample
Dos tatuadores de estilos muy distintos que compartían un único perfil de Instagram confuso, donde nadie sabía quién hacía qué. Separamos el portfolio por artista y por estilo, con una ficha para cada uno y sus señales de autoridad visibles, y montamos un flujo de reserva claro. La propuesta quedó nítida y empezaron a entrar consultas mucho más cualificadas.
Tatuadora especializada en cover-up en Sant Antoni
Dependía por completo de las redes y perdía las búsquedas de gente que quería tapar un tatuaje antiguo, un encargo de intención altísima. Construimos una página específica de cover-up con fotos de antes y después, optimizamos la ficha de Google Maps con reseñas y horario reales, y añadimos un formulario que recoge la foto del tatuaje a cubrir. Ese contenido se convirtió en su mejor fuente de reservas.
Ejemplos ilustrativos del tipo de proyecto y de resultado esperable; no reproducen clientes concretos.
Cómo trabajamos: del primer contacto a la web publicada
No entregamos una plantilla con el nombre del estudio cambiado. Antes de tocar el diseño hablamos de tus estilos, del tipo de cliente que quieres captar y de cómo compites en Barcelona. A partir de ahí construimos una web pensada para llenar la agenda, no un folleto bonito que nadie encuentra. Puedes ver el resto de lo que hacemos en nuestros servicios. Este es el recorrido, paso a paso.
Briefing de estilos y portfolio
Empezamos entendiendo el estudio por dentro: qué estilos dominas, cuáles quieres hacer crecer, si trabajas solo o con más artistas y qué tipo de encargo te interesa más. Nos envías tus mejores trabajos organizados por técnica y analizamos qué busca la gente en tu zona en Google. Ese mapa manda sobre todo lo que viene después.
Dirección de arte a medida del estudio
Definimos una estética que respete la del estudio —oscura, editorial, limpia, sin clichés de plantilla— con la tipografía y el layout que transmiten oficio y seriedad. El diseño tiene que dejar respirar el trabajo: en un sector que entra por los ojos, las fotos mandan y todo lo demás las acompaña.
Portfolio por estilos y SEO por técnica
Montamos las galerías separadas por estilo y una página por especialidad principal, con textos optimizados para las búsquedas reales de cada técnica. En paralelo definimos la estructura de URLs para que Google entienda en qué eres bueno y pueda posicionarte estilo por estilo, no bajo un genérico "tatuajes".
Reserva con depósito y cumplimiento
Configuramos el sistema de reserva con cobro de depósito integrado y un formulario que recoge la idea del tatuaje. En este paso dejamos también el cumplimiento resuelto: cesión de imagen para publicar tu trabajo, formularios conformes al RGPD, pasarela de pago segura y hosting en la UE.
Publicación, Google Business y captación continua
Publicamos con todo el control técnico en orden —indexación, sitemap, velocidad y versión móvil revisadas— y optimizamos tu Google Business Profile con la categoría correcta, horario, reseñas y fotos reales del espacio. Después definimos un plan de contenido realista para que la web siga trayendo reservas mes a mes.
Una web que se amortiza con los primeros clientes
Pago único, sin cuotas mensuales ni comisiones. Recibes una web a medida, pensada para posicionar en Google y captar clientes desde el primer día.
- Diseño a medida con la estética real del estudio, sin plantillas
- Portfolio organizado por estilos y una página por especialidad principal
- Sistema de reserva de cita con depósito online integrado
- SEO local por técnica y alta en tu Google Business Profile
- Formulario de cesión de imagen conforme al RGPD
- El dominio, las fotos y el contenido quedan a tu nombre
Cada proyecto es distinto: número de páginas, funcionalidades, contenido… Te preparamos una propuesta cerrada, sin sorpresas y sin mensualidades.
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Todo sobre la web de tu estudio de tatuajes
Las dudas reales que nos plantean los tatuadores antes de dar el paso. Si te queda alguna, escríbenos.
Tu estudio de tatuajes merece una web que trabaje por ti
Cuéntanos tu proyecto y te enseñamos, sin compromiso, cómo estructuraríamos tu web para posicionar en Google y captar clientes directos.
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Servicios que refuerzan la captación de tu estudio de tatuajes
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